Temprano por la
mañana, los llamativos colores de las envolturas de pan son ligeramente
opacados por los distintos sellos del contenido calórico y grasas. Para ese
momento, era lo menos importante, tenía que desayunar. Esos sellos de producto
no saludable, tiene otro fin ajeno a la realidad de un país donde la obesidad
es una epidemia. La cultura, el mercado de alimentos, la propensión, el
posponer el cuidado del peso y la dieta, son factores que favorecen el desarrollo
de hábitos que exponen a la población al aumento de peso, así pues, únicamente
cuando la salud comienza a deteriorarse es cuando realmente se pone atención al
problema. Esto es un reto complejo y a veces frustrante que requiere mucho
esfuerzo y disciplina. Aunque se hagan intentos sociales de cuidar lo que
consumimos y promover hábitos saludables, no se abordan de manera adecuada las
causas en los países industrializados.
Siendo niños, y adolescentes,
los problemas que pudieran ser por factores más típicos de la edad adulta,
comenzarían a hacerse presentes. De hecho, esa supuesta idea de la salud férrea
en estas etapas de juventud, claramente pueden ser vulneradas. Las comorbilidades
asociadas pueden ser presión arterial alta (hipertensión), Colesterol LDL alto,
diabetes tipo 2, enfermedad coronaria o vesicular, etc. O, problemas
músculo-esqueletales u ortopédicos causantes de discapacidad y muertes
prematuras, esto no tendría por qué afectar esta etapa de desarrollo, pero es
un problema de salud pública. La mejor muestra de sus graves efectos y su
prevalencia, suelen ser al ver familiares cercanos, las visitas en hospitales,
o simplemente observar en la calle a gente pasar, y uno se cuestiona el cómo pudo
llegar a ese estado. Pareciese que, para algunos, ese futuro es muy lejano, e
improbable, como si el estado de salud de ahora signifique serlo a futuro sin
los cuidados adecuados.
La obesidad, causa problemas psicosociales, para algunos más intensos que otros, o pueden no sufrirlo con ocasionales por comentarios casi en broma. Los problemas de autoestima, el rechazo, incluso discriminación en todos los ámbitos, como en la moda donde el cuerpo ideal es un cuerpo delgado. Dependiendo del entorno en que vivan, puede incluso la obesidad ser aceptada como algo normal. De adultos, no parece haber una gran diferencia, solo que, al tener una mayor claridad de su estado de salud, la personalidad tiene mucho que ver, y eso es un gran determinante a la hora de definir si se quiere un cambio, prevenir o solo esperar a las consecuencias y que de la gravedad se defina que se pude hacer. Lo ideal es tener un control de la dieta adecuada desde los primeros años de edad.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario